domingo, 15 de febrero de 2009

Estimado Sr Walter Segismundo Bragetti Martínez:

Ante su insistencia postal, me veo en la obligación de informarle que el único tratado en psicología reducida que conozco es el de mi senora, que no me deja ponerle la mano encima desde hace más de cinco anios, provocando el consiguiente desorden hormonal, además de obligarme a gritar a los cuatro vientos que nuestra vida sexual es excelentes debido a las grandes aptitudes amatorias de la dama y el mísero macho argentino.

Y si en alguna ocasión me ha visto en el púlpito dictando lecciones magistrales, lo que probablemente sea la causa de su equivocación, no se olvide de un aspecto: SOY ARGENTINO. Y COMO CUALQUIER OTRO ARGENTINO QUE SE PRECIE DE SERLO SOY DOCTOR Y PROFESOR CUANDO ME APETECE AUNQUE NO TENGA NI LA MÁS PEREGRINA IDEA.

Atentamente

Segismundo Walter Martínez Bragetti
Conserje de la Universidad Pontificia Evangelista de BsAs

No hay comentarios:

Publicar un comentario